ala, a flipar un ratito!!!
Aunque parezca anacrónico, el discurso del Papa Benedicto XVI sigue apelando al deber de obediencia y entrega de las mujeres.
Ayer, la que fue la primera visita oficial del Pontífice a Roma –hace once años que un Papa no pisaba el Ayuntamiento- se convirtió en un despliegue de machismo doctrinal ante las monjas del monasterio de las Oblatas de Santa Francisca Romana. La Iglesia, aseguró Benedicto XVI, necesita mujeres “que sepan obedecer a los pastores”, “estimularles con sus sugerencias”, y que sean “todas de Dios y todas del prójimo”.
,“Roma necesita mujeres todas de Dios y todas del prójimo; mujeres capaces de recogimiento y de servicio generoso y discreto; mujeres que sepan obedecer a sus pastores, pero también apoyarles y estimularles con sus sugerencias”. Esta vocación “es el regalo de una maternidad que se hace una con la oblación religiosa, a modelo de María”, pregonó el pontífice a las miembros de la orden de Santa Francisca Romana fundada en 1.433.
No a la discriminación
El Papa habló de este modo en el monasterio de las Oblatas al que acudió tras visitar el Ayuntamiento donde le recibió el alcalde, Gianni Alemanno. Y aunque ante las religiosas discriminó a las mujeres, relegándolas al “servicio discreto” y a la “obediencia”, en su discurso en el consistorio, había pedido a los romanos dejar de lado la discriminación referida, eso sí, a los inmigrantes.
¿Ironías sobre la mujer?
Mientras Benedicto XVI da que hablar con sus discursos con reminiscencias machistas, L’Osservatores Romano, su diario oficial, hace lo propio resaltando el poder “liberalizador” de la lavadora en la vida femenina. En un artículo con motivo del Día internacional de la Mujer, la periodista Giulia Galeotti afirma que la lavadora podría considerarse uno de los factores que más ha contribuido a la emancipación de la mujer.
Lavadora y emancipación
En el texto titulado “La lavadora y la emancipación de la mujer. Pon el detergente, cierra la tapa y relájate”, la autora sitúa el electrodoméstico en la lista de los factores que más han “contribuido” en este sentido."El debate está caldeado. Algunos dicen que la píldora, algunos que el derecho al aborto y algunos que el derecho a trabajar fuera de casa. Otros, sin embargo, osan ir más allá: la lavadora", responde.
¿La súper mujer?
Tras repasar la historia del aparato, Galeotti llega a las modernas lavanderías en las que “capuchinos, aperitivos, cocktails, cenas, conexión a Internet y televisiones de plasma convierten hacer la colada en un momento de socialización, entretenimiento y seducción”. Además, gracias a los modelos “más estables, livianos y eficaces” se tuvo “la imagen de la súper mujer en el hogar, sonriente, maquillada y radiante entre los electrodomésticos de su casa”, concluye la periodista.
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,“Roma necesita mujeres todas de Dios y todas del prójimo; mujeres capaces de recogimiento y de servicio generoso y discreto; mujeres que sepan obedecer a sus pastores, pero también apoyarles y estimularles con sus sugerencias”. Esta vocación “es el regalo de una maternidad que se hace una con la oblación religiosa, a modelo de María”, pregonó el pontífice a las miembros de la orden de Santa Francisca Romana fundada en 1.433.
No a la discriminación
El Papa habló de este modo en el monasterio de las Oblatas al que acudió tras visitar el Ayuntamiento donde le recibió el alcalde, Gianni Alemanno. Y aunque ante las religiosas discriminó a las mujeres, relegándolas al “servicio discreto” y a la “obediencia”, en su discurso en el consistorio, había pedido a los romanos dejar de lado la discriminación referida, eso sí, a los inmigrantes.
¿Ironías sobre la mujer?
Mientras Benedicto XVI da que hablar con sus discursos con reminiscencias machistas, L’Osservatores Romano, su diario oficial, hace lo propio resaltando el poder “liberalizador” de la lavadora en la vida femenina. En un artículo con motivo del Día internacional de la Mujer, la periodista Giulia Galeotti afirma que la lavadora podría considerarse uno de los factores que más ha contribuido a la emancipación de la mujer.
Lavadora y emancipación
En el texto titulado “La lavadora y la emancipación de la mujer. Pon el detergente, cierra la tapa y relájate”, la autora sitúa el electrodoméstico en la lista de los factores que más han “contribuido” en este sentido.”El debate está caldeado. Algunos dicen que la píldora, algunos que el derecho al aborto y algunos que el derecho a trabajar fuera de casa. Otros, sin embargo, osan ir más allá: la lavadora”, responde.
¿La súper mujer?
Tras repasar la historia del aparato, Galeotti llega a las modernas lavanderías en las que “capuchinos, aperitivos, cocktails, cenas, conexión a Internet y televisiones de plasma convierten hacer la colada en un momento de socialización, entretenimiento y seducción”. Además, gracias a los modelos “más estables, livianos y eficaces” se tuvo “la imagen de la súper mujer en el hogar, sonriente, maquillada y radiante entre los electrodomésticos de su casa”, concluye la periodista.
En fin, no sé que esperábais del Papa. Yo, desde luego, no espero nada ya. Si yo fuese católico me rebelaría contra la jerarquía por este tipo de cosas
mire, éso lo digo yo, y mi señora se mosquearía mogollón, ¿eh?, pero mogollón…
Aido y su pandilla de miembras igualitarias deberían proponer que los hombres también pudieran abortar desde los dieciséis años sin permiso paterno-materno. ¿Por qué no van a poder abortar los varones? ¡Eso sí que es una desigualdad intolerable! ¿Acaso no sabemos, desde Simona de Bellover, que las mujeres (como los hombres) no nacen, sino que se hacen, las hacen los prejuicios sociales, en concreto? Y a ver cuándo los del gobierno salen en la tele echando unos casquetes, para liberar y desprejuiciar al personal; y Mariano en tanga, para demostrar su progresismo. No son consecuentes, sino hipócritas. ¿Para cuándo una recogida de firmas exigiéndoselo de forma razonada?